En la fabricación de alimentos, el color no es una opción de marca ni algo "agradable". Es una medida de control de la seguridad alimentaria : una de las maneras más sencillas de reducir el riesgo de contaminación por cuerpos extraños antes de que el producto llegue al detector de metales o a la inspección por rayos X. El artículo original lo resume a la perfección: los EPI y equipos azules aumentan el contraste, refuerzan las comprobaciones visuales y reducen la dependencia de los sistemas de detección reactivos.
Esta publicación explica por qué el azul es el estándar de la industria , dónde hace la mayor diferencia y cómo utilizar la codificación por colores como parte de un enfoque GMP y HACCP sólido.











































