En el procesamiento de alimentos, el control de la contaminación no puede basarse únicamente en la detección. Cuando se encuentra un objeto extraño, el problema ya está hecho. Una mayor seguridad alimentaria comienza antes con un mejor control de las herramientas, la trazabilidad, la gestión visual y la zonificación higiénica.
La numeración secuencial, los paneles de identificación y la codificación por colores ayudan a los fabricantes de alimentos a prevenir la contaminación por cuerpos extraños antes de que represente un riesgo mayor. En conjunto, estos sistemas sencillos mejoran la rendición de cuentas, reducen el riesgo de contaminación cruzada y favorecen un entorno de producción más controlado.
















